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Leonardo Tapia

· 2 min de lectura · Leonardo Tapia

Tu equipo de software no tiene que estar en Caracas

El talento tecnológico venezolano está repartido por todo el país. Una reflexión, con datos, sobre por qué las empresas de Caracas, Valencia o Maracaibo pueden construir su software con talento del interior.

Durante años, en Venezuela se dio por hecho que el software se hacía en Caracas y, como mucho, en Valencia o Maracaibo. Ahí estaban las oficinas, los clientes y los empleos. Quien programaba desde el interior tenía que mudarse o conformarse con encargos pequeños.

Esa idea ya no se sostiene.

El mapa del trabajo cambió

El Banco Mundial estima que entre 154 y 435 millones de personas en el mundo trabajan a través de plataformas digitales, entre el 4,4 % y el 12,5 % de la fuerza laboral global. El software es, probablemente, el oficio que mejor se adapta a ese modelo: se escribe, se revisa y se entrega por internet.

Si una empresa de Madrid o de Santiago de Chile puede trabajar con un desarrollador venezolano, una empresa de Caracas también puede trabajar con uno de Mérida, Barinas o Cumaná.

El talento está repartido por el país

Venezuela tiene universidades con carreras de ingeniería y computación en casi todas sus regiones: la Universidad de Los Andes en Mérida, la del Zulia en Maracaibo, la de Carabobo en Valencia, la UCLA en Barquisimeto, la UNET en San Cristóbal, la Universidad de Oriente en varios estados o la UNELLEZ en Barinas, entre muchas otras. Cada año salen de ellas profesionales que, hasta hace poco, tenían que irse de su ciudad para encontrar trabajo.

Lo que gana una empresa al mirar más allá de su ciudad

  • Un mercado de talento mucho más amplio que el de su propia ciudad.
  • Profesionales que comparten idioma, zona horaria y contexto económico.
  • Equipos que se organizan por resultados y entregas, no por horas en una oficina.

Lo que gana el interior

Según la plataforma interagencial R4V, cerca de 7,9 millones de venezolanos viven fuera del país. Cada empleo tecnológico que se puede hacer desde Mérida, Barinas o San Cristóbal es una razón menos para que alguien tenga que irse de su ciudad, y una razón más para que otros vuelvan.

Qué hace falta para que funcione

La conectividad ha mejorado: según DataReportal, a comienzos de 2025 la velocidad media de descarga en Venezuela era de 72,41 Mbps en conexiones fijas. No es perfecta, y conviene que cada profesional tenga un respaldo ante cortes de luz o de internet. Pero el mayor reto ya no es técnico: es de procesos y de confianza. Entregas cortas, comunicación clara y el código siempre en las cuentas de la empresa.

En esta guía para contratar un desarrollador remoto en Venezuela explico qué evaluar y cómo organizar el trabajo.

Una oportunidad para todos

Caracas, Valencia, Maracaibo y Barquisimeto seguirán siendo los grandes mercados del país. Pero el software que mueve sus empresas puede construirse desde cualquier rincón de Venezuela. La pregunta ya no es dónde está el talento, sino quién se anima a buscarlo. Sobre el potencial de las regiones también escribí en ¿Por qué no Barinas?.

Fuentes

  1. Banco Mundial — Working Without Borders: The Promise and Peril of Online Gig Work (2023)
  2. R4V — Refugiados y migrantes de Venezuela
  3. DataReportal — Digital 2025: Venezuela

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Barinas, Venezuela · Remoto